Fútbol-Opinión: Prever, para evitar suspicacias
Jorge Newbery clasificó a semifinales del Zonal de la Liga Galvense por un gol de diferencia y Santa Paula quedó afuera de todo. Un reglamento de definición llevó a Urquiza y Unión ser protagonistas de un domingo que dejó a todos con diferentes sensaciones.
Por Jorge Pablo Piccolo
Técnico Superior en Periodismo Deportivo y Profesor de Educación General Básica.
Opinión.-
Somos todos culpables. Directa o indirectamente tenemos una complicidad implícita en las situaciones. Dirigentes, jugadores, técnicos, público y periodismo. La mayoría en disconformidad por lo sucedido y con posturas diferentes, a favor o en contra pero lo concreto es que de las malas experiencias se debe aprender para evitar el colapso.
Si hablamos de deportes, fútbol en este caso, no hablamos de problemas (un profesor periodista nos decía que el argentino confunde inconvenientes con problemas), hablamos de diferencias a superar o eliminar.
Lo que pasó el domingo en las canchas de Santa Paula y Jorge Newbery de Gálvez desató las polémicas, las opiniones, los desahogos, las incongruencias y las conclusiones. Para evitar suspicacias, no hay nada mejor que preveer las situaciones y eliminar las consecuencias.
No hay nada más claro que definir las cosas cara a cara. En la vida misma como en el deporte. Es decir, a igualdad de puntos, un partido desempate. Una regla complica las cosas, sin ir más lejos alguien dijo “hecha la ley, hecha la trampa”. Que mejor que el Celeste y el Sporting hubiesen disputado un partido desempate más que tener a muchos con la calculadora y el celular en la mano haciendo cuentas de goles y diferencias de goles. No es digno en el deporte, lo digno es enfrentar fuerzas, cualidades y capacidades frente a frente y que nadie medie entre tantas especulaciones.
Nadie da fe ni nadie se la juega a que dos equipos más quedaron en el medio para que el destino de otros los acompañen. Si alguien inventó los partidos de desempate habría que rendirle culto e imaginar que en algún momento del año algunos equipos iban a quedar con las mismos unidades, y hasta con los mismos goles y hasta lo inimaginable: la misma cantidad de goles y hasta en diferencia de goles.
Si se hubiese previsto, hoy no estaría escribiendo estas líneas. Por eso somos todos culpables.
Algunos echarán culpas a los dirigentes de la liga, otros a que ni Santa Paula ni el Sporting ganaron en el momento justo, otros que el golpeado Unión y el incomprensible Urquiza les dieron la espalda a la historia y a sus realidades. Otros pensarán en la siempre mencionada y cuestionada situación de ir en contra de sus voluntades para acceder a las voluntades ajenas sin pensar en las consecuencias. ¿Vale la pena crear semejantes suspicacias para ganar qué?
Volviendo a la prevención, los ejemplos no parecen ser tenidos en cuenta. El primer año de Liga Galvense (1997), Belgrano de Coronda se consagró campeón del Torneo Apertura por un gol de diferencia. En el medio quedó Barrio Oeste que perdió con Juventud Unida de Barrancas 4 a 0 y el Naranja perdió más que un partido. Jugadores, técnicos y dirigentes de Barrio Oeste tuvieron un regreso a casa muy difícil con agresiones incluidas. ¿Cómo no se jugó un triangular final entre Belgrano, Unión y Juventud y le evitábamos un dolor de cabeza a Barrio Oeste?
Mismo ejemplo ¿Por qué no se definió a principios de año que cualquier posición de clasificación o título se definiese en un encuentro de 90 minutos? Si en el reglamento está y, ha ocurrido incluso este año, porque tener que llevar a semejante situación a Santa Paula, Jorge Newbery, Urquiza y Unión, todos con diferentes objetivo?
El clima enrarecido se sostiene con los días y nada está claro, ni lo pasado, ni lo presente, ni lo que viene. Será momento de guardarse los insultos, pensar en salvar las situaciones y no confundir ni confundirnos porque ya ni previendo una confusión podemos pensar que las suspicacias nos ganaron por goleada.









