Opinión: Ley de medios – El título te lo respeta la gente
Nacida por un conflicto, poco tiene que ver con el respeto al estudiante y al periodista recibido. La nueva ley de medios marcó otros puntos que en nuestro oficio-vocación-profesión no han sido tenidos en cuenta. Los multimedios no respetan el título obtenido pero la gente si te lo hace saber.
Por Jorge Pablo Piccolo
Técnico Superior en Periodismo Deportivo y Profesor de Educación General Básica.
Opinión.-
Debo confesar que no leí la letra fina y hasta me atrevo a decir que no se respeta porque no se siente, no se ve ni se palpa en el ambiente. La ley tiene 12 títulos, 166 articulados y varias resoluciones internas pero en ninguna parte (desilusionado ya) encontré algún punto que hablar de los periodistas con título.
No es una sentencia de oposición a los cambios que establece la ley, simplemente siento lo mismo de siempre: un profundo desconocimiento del oficio-vocación-profesión que significa ser periodista.
Cómo si se desconociera las cinco preguntas básicas de la noticia, también se desconoce las mismas básicas del periodismo que cite antes. Es cierto que, como suele suceder, sobre carreras nuevas hay una explosión de demanda. En los últimos quince años fueron más los inscriptos en las carreras de periodismo, periodismo deportivo y comunicación social que en las tradicionales carreras de abogacía, derecho y medicina.
Es que hoy si no salís en la tele, el diario, Internet o la radio, no existís. Mi viejo odiaba la frase “No existís” y, la verdad, es dolorosa. Es como hacer un esfuerzo por alcanzar los objetivos y que al final del camino te cierren la puerta sin ver el trayecto transitado ni la suela gastada.
Hoy la gran mayoría estudia periodismo por efecto dominó, por moda, porque no requiere de demasiado esfuerzo mental a la hora de sentarse a deglutir libros o por querer ser vistos, leídos y escuchados por todos (por todos los que quieran hacerlo, obviamente).
Es que estudiar periodismo no te asegura una salida laboral porque el título no es el mismo que el de Doctor, Abogado, Veterinario, Oftalmólogo o Visitador Médico. Si, ya se, me van a decir que muchos letrados hoy manejan un taxi o sobreviven de otra cosa. Pero en la gran mayoría de los casos el título lo avala una ley y si no lo tenés no podés ejercer.
Así tendría que ser en los medios, mal que me pese a mi tirarme con los patrones que si supieron que uno tiene el título aunque no sepa en que parte de casa lo dejé. El paso del tiempo me sigue encontrando con la misma situación: nadie entra a un medio de comunicación de Capital, Rosario, Santa Fe o Córdoba porque presentó el título en la Oficina de Entrada y por escalafón te tocaba ir frente a cámara, un teclado o un micrófono. Aún recuerdo como en mis propias gafas de carey un jefe de sección deportes de un diario rosarino “cajoneó” mi humilde curriculum de 21 años de edad, 1 de periodismo con títulos y 8 de juego-vocación.
Se llega por condiciones, por vocaciones, por acomodo, por contactos, por cuña, por amiguismos. Es que allí radica la falta de un cambio. La ley de medios se olvidó (la ley no, si no quienes la forjaron) del generador de la transmisión de la información. La hago más simple: el periodista.
Pero bueno, aunque no me voy a resignar, algún día estaremos amparados. El día a día me fue llevando a otras conclusiones. Tal vez un director de redacción, un jefe de sección o un gerente de gráfica no te respeten el título obtenido pero (tratando de no ser mediocre), quien sí te respeta el título con el tiempo es la gente. Gracias.










